Esta nota lleva el mismo nombre que la segunda nota que hice para el blog, pues cuando la escribí dije que no la había terminado, que me quede sin ideas, que era demasiado extensa, etc. Pero ahora la veo desde otra perspectiva, no tanto desde el punto de vista de el muerto, sino de el punto de vista de los que quedamos acá para llevar el peso de el fallecimiento de nuestro ser querido.
Hace muchos meses escribí una nota referente a que sucede cuando una persona muere, ¿cual es el siguiente paso después de la vida? si es que hay uno, pero al final nos damos cuenta que cuando esta llega, para las personas que quedan y aun no embarcan en ese viaje de el más allá, eso es casi insignificante , lo importante es el hueco que queda en el corazón, en nuestras vidas.
En mi nota que escribí hace meses, mencione ese vacío que dejan los seres amados en nuestras vida, como los extrañamos, como el día a día nos cambia debido a su ausencia. El siguiente párrafo lo tome de esa nota que mencione antes:
“Cuando una persona muere, no solo muere su cuerpo. Encontramos que muere la rutina diaria de esa persona que falleció, ese vacío que dejo esa persona en la vida de los demás, cambia rutinas diarias de otras personas, es una cadena de eventos. ¿Qué pasa con las pertenencias de estas personas? Esa silla donde se sentaba todos los días, ese cepillo de dientes, ese peine. Todos esos objetos tan personales se quedan sin dueño, dejan de ser tan propios de esa persona difunta y dejan de ser parte de una rutina diaria.”
Ese vacío no lo llena nadie, nos podemos quedar estupefactos observando la cama, la silla de una persona que falleció y pretender que sigue ahí, podemos sentir el calor de esa persona en su almohada. Ese sentimiento de que en cualquier momento entra por esa puerta a la hora de siempre, de que si vamos a su cuarto por las noches los vamos a encontrar durmiendo en su cama como siempre, entre muchos otros sentimientos y hábitos que habitan en nuestros cuerpos, mentes, corazones durante los primeros de días de adaptación a la falta de esa persona.
Los primeros meses son los peores, ese periodo de adaptación, esa falta de calor de esa persona, con el tiempo olvidamos el sonido de su voz, como sonreían, el sonido de su risa, sus hábitos, llegamos a extrañar hasta esos hábitos que nos desagradaban, deseamos poder escucharlos roncar, dejar la pasta dientes destapada, ocupar nuestro shampoo, los sobrenombres que nos decían, como nos molestaban, en ese momento nos damos cuenta que en realidad esta persona se fue, que se volvió parte de el aire.
Mencione otra idea que en el momento corría por cabeza, tenia plantada esa idea de que la vida pasa y es vana, que no somos eternos, que la vida termina y es el fin, que en unas generaciones vamos a ser una parte mas de la nada, de el aire. Que las futuras generaciones no van a saber de que existimos, que no van a saber apreciar las personas que fuimos. Que la única manera que nos apreciarían es si hacemos que para la historia valga la pena recordar, que el cuerpo muere pero las ideas de una persona viven y que debemos intentar lograr que para la historia valga la pena recordar.
Siempre tenia la ideologia de que que cuando fallecemos dejamos a muchos familiares y amigos triste, vamos a vivir en la memoria de ellos de una manera u otra, ¿pero que va a pasar cuando nuestros seres queridos fallezcan? Ellos podrán decirle a sus hijos/as de quienes éramos, cuanto significábamos para ellos/as pero no tendrán ese mismo sentimiento, lo mas seguro es que ellos no van a pasarle a sus hijos/as ese mismo sentimiento que nuestros seres queridos les pasaron a ellos y a lo mejor, nuestra memoria deja de existir, es como si nunca hubiésemos existido.
Respecto a esa idea, puedo decir que ya no me interesa la idea de que en el futuro es como que nunca existimos, simplemente me parece algo insignificante, hay cosas mas importantes que esas, ahorita explico cuales son esas cosas que me parecen mas importantes.
Usando de ejemplo a John Lennon, su muerte es recordada hasta este día, uno de los música mas influyentes de toda la historia sin duda alguna, su muerte fue un evento que recorrió el mundo, en todas las televisiones, personas de que no habían nacido aun lamentan la muerte de John Lennon, podría decirse que el logro la inmortalidad de la que hablaba con anterioridad, que su nombre va a ser recordado. Me pongo a pensar en eso, y creo que para John era mas importante que es lo que pensaban su esposa e hijo de el, que fuera un buen ejemplo para Sean, poder ser el hombre que no pudo ser en facetas anteriores de su vida, esto debió ser mas importante que cualquier otra cosa en su vida. El punto de mencionar todo esto es que cual es el punto que cuando fallezca, prefiero ser recordado por mis familiares, amigos, y todas esas personas que he llegado a apreciar en mi vida, enfocarme a que mientras este vivo saber apreciar estas personas, quererlas, demostrarles lo que valen para mi e intentar disfrutar con ellas cada minuto que puedo pasar con ellos.
Como por ejemplo mi abuelo, no lo recordaran 3 millones de personas, pero es recordado por sus hermanos/as, hijos/as y nietos/as. Para mi abuelo eso significaría el mundo, el falleció el 4 de abril de 1999, si mal no recuerdo era un jueves, falleció por la mañana. Simplemente recuerdo que mi papa me dijo que mi abuelo había fallecido, mi papa empezó llorar (era la primera vez que veía a mi papa llorar.) Todas esas etapas que mencione de recuperación, son cosas que viví cuando mi abuelo falleció, se que es pasar por ellas, podría decir que mi abuelo era como un papa para mi y su perdida me afecto mucho, me pregunto que pensaría el de mi persona, si soy el hombre que el quería que fuera, quisiera poder pedirle consejos, pero lastimosamente el ya no se encuentra entre nosotros. Pero puedo decir que su vida marco la mía, y eso lo hace una persona importante para mi, por eso mismo es mas importante marcar la vida de pocas persona pero causa una marca profunda, una que no se borra, a marcar la vida de multitudes pero es muy leve al punto que irrelevante.
Para mi cuando murió mi abuelo, no murió el carpintero, murió mi abuelo Salvador Flores, no es menos importante que la muerte de un líder militar, de un presidente, de un líder religioso, de un músico, ni de nadie mas, por que no mueren las profesiones, los títulos, sino que muere la persona, y las que en realidad siente el vacío son esas personas que pudieron compartir sus vidas con esta persona.
Si algo aprendí de esto, es que un día están con nosotros y al siguiente día se van, una navidad disfrutamos con ellos, la próxima extrañamos su compañía. Pero que estas personas no anhelan que seamos infelices, que vivamos en depresión, hay que recordarlos con aprecio, recordar los momentos que vivimos con ellos, esos últimos minutos, esas ultimas palabras que intercambiamos, las ultimas sonrisas, por que cuando ya no están es todo lo que tenemos. Tenemos que saber apreciar lo que fueron en vida, es normal extrañarlos pero no es saludable deprimirnos, es normal llorar por ellos, pero hay que saber vivir sin ellos e intentar vivir la vida lo mejor que podemos, poder ser la mitad de grande de personas que nuestros seres queridos eran, esto es lo que ellos quisieron para nosotros y aprovechar nuestro tiempo que tenemos de vida, por que al final todos somos parte de el aire.







